jueves, 3 de marzo de 2011

Las doce reglas para hacerle la vida más sencilla al Hombre


1) Jamás confundas tu Carrera con tu Vida, ya que si tienes una Carrera eso probablemente significa que no tienes Vida (¡fuertes declaraciones!).


2) Nunca, bajo ninguna circunstancia, tomes un laxante y una píldora para dormir la misma noche (trust me).


3) “Érase una vez, un hombre que le propuso a una mujer:
- ¿Te casarías conmigo?
La mujer dijo ¡NO!
Y el hombre vivió feliz para siempre (jajaja).


4) ¿Quieres planear para el futuro? Compra dos cartones de cervezas en lugar de uno.

5) SPM (¨Post-Menstrual Syndrome" por sus siglas en inglés) realmente quiere decir “Sólo Pretendo Molestar” (no offense, you gals get pretty cranky).


6) OJO: Las mujeres nunca, jamás, buscan una respuesta honesta cuando preguntan “¿Cómo me veo?”


7) El "trabajo" es para aquellas personas que no saben divertirse.


8) a) El Cielo es una pantalla plana gigante, un sillón extremadamente cómodo, un cartón de cervezas, una bolsa tamaño familiar de nachos (con queso) y amigos.

b) El Infierno es una pantalla plana gigante, un sillón extremadamente cómodo, un cartón de cervezas, una bolsa tamaño familiar de nachos (sin queso, porque apestan)... y una esposa.



9) Las mujeres siempre fingirán el orgasmo. Los hombres siempre fingirán las caricias previas (Ya sé, ¡ya sé! manchaaaado... Pero ni modo, jaja).


10) En efecto, es un mundo injusto;

hombres: sin playera, ¡no entran!
mujeres: sin playera, ¡no pagan!


11) Hay que admitir que hay algunas personas que sólo siguen vivas porque es ilegal dispararles (uta, que si no...).


12) Y por último, pero no por eso menos importante: sólo porque tengas uno, no significa que tengas que pensar con él (you know what I mean).


Caballeros, sigan éstas sencillas reglas y triunfarán en la vida. Not.

Saludos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Más sabe el diablo...


Una tarde de un lunes cualquiera, un joven (como tú o como yo), soportaba estoicamente un maratón más de Lord of the rings. De pronto, escucha el ruido de una puerta que se abre y no tarda en distinguir los lentos y sinuosos pasos de su padre. Absolutamente encallado en un sillón de la sala, espera el inminente careo con el intruso, y sigue más o menos así:

- ¿Qué pasó, hijo?
- Nada...
- ¿Cómo te fue?
- Pss...
- Mmmta madre.
- ... ¿a ti?
(Respuesta con notoria seriedad)
- Pues regular.
-¿Y eso por qué?
- Pues porque bien sólo les va a las putas y mal a los pendejos.
- ...

Dialéctica pura, me cae de madres... ¿sí o qué? Jajajajaja...

Psicología básica FEMENINA.

A un nivel subconsciente:

1) Si anda tras de ti,
» ¡Corre! Hacia el lado opuesto.

1) Si no anda tras de ti,
» ¡Ve tú tras él!

Al menos es así en el 90% de los casos.

¡Y se preguntan por qué les duele la cabeza a cada rato! ¡JA!

martes, 22 de febrero de 2011

Endiosando la chinga

Antes que nada... Una disculpa por no haberme aparecido desde noviembre; la vida da muchas vueltas y de repente te quedas sin palabras. Gracias a dios siempre llega algo que te las devuelve y bueno, ya estamos otra vez por acá. Saludos.


Me tiene impactado lo mucho que estoy trabajando... ¡De verdad! Nunca había trabajado como ahora lo hago en toda mi vida. Es impresionante la chinga que me estoy metiendo... Lo más cagado es que me gusta. No creí jamás poder admitir algo así, pero me gusta la chinga que me estoy metiendo.

Y digo chinga porque me aventé a principios de año compromisos y promesas de proyectos que aunque (la neta) están muy chingonas, es demasiado trabajo para una sóla persona... Sin embargo, ahí ando, en chinga, sacando adelante semana tras semana la chamba, alcanzando las metas que me propongo.

Y éste post se titula así porque endiosar para mí significa "tomar por dios" a algo o alguien (muy probablemente la palabra ni existe, pero es mi post y es mi palabra y se chingan), y efectivamente, la chinga de estar sufriendo en mi oficina día tras día, noche tras noche, me tiene fascinado (por supuesto que si tú me preguntas cómo me fue, te contestaré con gruñidos y mentadas de madre... pero por dentro estoy muy contento, jeje).

¿A qué viene todo ésto? Empiezo a darme cuenta que la verdadera felicidad no está en la peda del fin de semana, en cuántas viejas me ligué, cuantos tragos aguanté, cuánto bailé, cuanto canté ni cuantos kilómetros manejé hasta la madre de borracho... Sí, claro; me la paso bien un ratito... Pero al día siguiente las consecuencias son tormentosas.

Encuentro que la felicidad se obtiene al sentirme productivo. ¿Nunca les ha pasado? Logran después de mucho esfuerzo concretar un trabajo, proyecto, tarea o lo que sea... ¿Y cómo se sienten? Se siente bien. Muy bien, de hecho, ¿me equivoco?

Y por supuesto, éste tipo de felicidad provocada por la satisfacción de lograr cosas, de ser alguien en la vida, dura mucho más (y no deja resaca).

No estoy diciendo que voy a dejar la fiesta (obvio). Creo que ya soy demasiado alcohólico para siquiera pensarlo. Pero debo decir que el trabajo me tiene ocupado, productivo y feliz. Y claro, sin chamba no hay chupes el fin, ¿verdad? ;-)

Espero haberles dejado algo, un abrazo.

CHT

domingo, 21 de noviembre de 2010

Queja que no es queja.


No sé qué hacer con todo lo nuestro que me queda. Tenerlo no sirve y no hay a quien dárselo (tampoco es que tenga ganas). Verás, la falta de cosas en las que me haces falta, atenta contra mi corazón y mis días. Me duele que cada vez me duelas menos:

El amor es lo que cada uno hace de él. ¿Qué hiciste de mí, corazón?


domingo, 24 de octubre de 2010

¿Un cigarrito?

Ésta mañana profundicé en el enorme prestigio que el tabaco ha adquirido desde que se dice que es el causante de males terroríficos: el cáncer, el enfisema, la angina de pecho y otros desajustes mortales. Montones de muchachos en todo el mundo aceptan el reto con alegría. Qué va: no disminuye: aumenta su consumo. ¿Quién no lo va a querer si es casi tan atractivo como el amor, con el agregado de la muerte?

lunes, 18 de octubre de 2010

Random 1

No sé qué escribir, así que iré tecleando lo que se me ocurra. Bare with me...

Últimamente he estado tratando de encontrar un balance en mi vida; el trabajo, la familia, el amor, deporte, fiesta, vicios y demás, a las cuales llamaré dinámicas de vida. Debo admitir: no lo he encontrado. Estoy haciendo algo... y de repente me doy cuenta que no le he puesto atención a alguna otra de éstas dinámicas... por lo tanto, me esfuerzo por enfocar mayor atención en ella y así tratar de nivel el asunto... No funciona, porque al retomar ésta dinámica mi atención flaquea en las otras... Y así me la he llevado hasta el momento.

¿Cuál es "el punto"? ¿Cómo se logra nivelar ésto? Me doy cuenta que no soy el único con el problema... Una vez me percaté de ésto, empecé a analizar a la gente que me rodea día con día; y sí, efectivamente, resulta que a todos les pasa lo mismo. Claro, los problemas son diferentes, pero todos llevamos las mismas dinámicas en la vida. Todos tratamos de balancearlo; de vivir una vida plena, que no nos falte nada por hacer, pues sabemos que la vida es corta...

Recientemente me preocupan mucho mi familia y mi trabajo, por encima de las demás. Es raro, pues a mi familia en realidad tengo años de no pelarla (llámese papás, hermanos, primos, lo que sea) y bueno, el trabajo siempre lo había tomado como algo que "tenía que hacer" para que mis papás no estuvieran jodiendo.

Ahora me doy cuenta de la importancia de la familia y de que tengo que aprovecharla mientras me dure... Me doy cuenta, también, que el trabajo es una necesidad en éste mundo, nos guste o no... Claro está, estoy tratando de que verdaderamente me guste.

En cuanto al amor, bueno; creo que no es algo que se pueda forzar... trato de conocer a mucha gente para "incrementar las probabilidades" de encontrar a alguien que me haga feliz y me deje hacerla feliz, pero aún así creo que es algo fuera de mi control, así que tan sólo dejo que pase el tiempo.

Bueno, el chiste de todo ésto es analizar el por qué de nuestras distracciones entre puntos de interés, entre dinámicas. ¿Cómo se divide la atención? ¿Tendrá algo que ver con la edad/madurez)? No me agrada ésta incertidumbre en lo más mínimo. Tengo, además, la desventaja de que no me gusta hablar de ésto... Hoy lo escribo pues ha ya pasado tiempo, sin embargo ello no implica que me interese hablar con "alguien" al respecto.

Espero encontrar un modo de balancear mi vida; hasta el momento es bastante frustrante; me siento diferente cada día y por lo general no en una forma agradable. Quiero llegar al meollo del asunto, quiero tener certeza.

¿Ustedes, qué opinan? ¿Cómo se le hace para poner el porcentaje de atención suficiente a cada una de las dinámicas? ¿Cómo se mantiene alguien centrado, proactivo y feliz?

domingo, 10 de octubre de 2010

De cuando me sentí secre


Hoy estuve escribiendo un chingo de cosas en la computadora. Valoré profundamente que las máquinas de escribir sean algo que ya mucha gente ni sabe qué son.

Me puse a pensar en todas las ventajas comparativas que tienen las secertearias de hoy contra las de ayer. Luego me fui a las tareas y toda esa onda. Me resulta cagadísimo que los regaños pasaran de algo como "al que copie toda la información de atrás de la estampita le pongo cero" a "no acepto como bibliografía Encarta".

Total que seguí y seguí endulzándole los oídos a mi lap hasta que se me cruzó por la vista la tecla Esc. ¿Qué pedo con toda esa hilera? Además de Alt+F4 para cerrar ventanas y el F5 para Refresh, ¿para qué chingados sirven? Lo peor de todo es que hasta son feas...

Y regresando a lo de Esc, me parece que sigue ahí por la misma razón que sigo diciendo que te quiero. Porque estás en algún lado, no sé bien donde, y desde ahí haces que sienta que mis manos encontraron sitio en algún momento.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Otra conversación ajena


El pasado lunes, tocó poesía. Vivi, amigaza, se encarga de reunir a la crema y nata sateluca (y alrededores) para echar humo por la boca y letras por los ojos. Entre lectura y lectura, no pude evitar parar la oreja para escuchar a Vivi y a Maya.

V: Ay, amiga, ¿qué crees?
M: ¿Qué?
V: Mi posho se va toda la semana.
M: ¿Por qué, güey? ¿A dónde?
V: A Veracrú (carita triste).
M: ¿A qué, güey?, ¿a nadar?
V: ...
M: Jajaja

lunes, 13 de septiembre de 2010

Epílogo cómico-musical


Cuando estaba más chavillo, rodaba por el piso de la risa con las canciones de la Trevi. Antes que nada, que quede claro: Respeto profundamente sus zapatos viejos, su pelo suelto, sus citas con el Dr. Psiquiatria y el afán de trapear el escenario con su ropa.

Más allá de Sergio Andrade o los pósters en cualquier taller mecánico, Gloria merece caravanas y timbales por la rolita de La papa sin katsup. Por más topil que sea la Trevi, tiene toda la puta razón. Sentirse como ojo sin lagaña es de la verga; sabes que algo falta pero no es como te embarres cerilla en las pestañas (¿o sí, corazón?). Pero ni te agüites que la probadita ni a tamaño de muestra gratis llegó. Para acabar pronto: no te espero de reversa, ni me hace falta tu baba de nopal (Gloria: ¡tú, muy bien!).

Mira, no lo tomes a mal pero fue peor que animarse a echar unos tacones pero comer poquito. Como dice A. Paz, "ir a comer tacos y no llenarse es como hacerse una chaqueta y no venirse".